De inquilinos abusados a dueños de sus edificios

Vista de los edificios 652 y 656 West, de la calle 160, en Washington Heights, Manhattan, que fueron adquiridos por los inquilinos a través de una cooperativa.

Vista de los edificios 652 y 656 West, de la calle 160, en Washington Heights, Manhattan, que fueron adquiridos por los inquilinos a través de una cooperativa.

Foto: josé acosta / edlp
PUBLICADO: EST Mar 20, 2012 12:01 am EST
Alto Manhattan - Mientras muchos en el Alto Manhattan sufren la falta de vivienda asequible, 53 inquilinos de dos edificios de Washington Heights lograron deshacerse del casero "por mantener la propiedad en estado de abandono", y comprar los inmuebles mediante la formación de una cooperativa. "Estos edificios estaban tan deteriorados que nosotros pensábamos que los iban a demoler", dijo Manuel Isabel, de 49 años, miembro de la Junta de Directores de la Cooperativa. "Los techos tenían hoyos, los pisos estaban rotos, la paredes presentaban tantos daños estructurales que tuvieron que reubicarnos durante dos años hasta que pusieron los edificios en condición habitable", explicó. Isabel dijo que el casero, a quien identificaron como B. Singer, "trató de desalojarnos de nuestras viviendas con métodos ilegales, dejando de reparar el edificio y aumentándonos el alquiler". "En 2004, el Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda nos envió una carta informándonos que podíamos formar una cooperativa y comprar los edificios", dijo Isabel. "Nos unimos y buscamos a la Northern Manhattan Improvement Corporation, que nos ayudó en el proceso de formación de la cooperativa", señaló. Isabel dijo que como dueños de los edificios el alquiler subió un poco, pero que la Ciudad les dio facilidades para que la gente pague de acuerdo con sus ingresos, y la NMIC les consiguió a los más necesitados Sección 8. Jennifer Welles, de la Northern Manhattan Improvement Corporation, NMIC, una organización sin fines de lucro, dijo que los 53 inquilinos de los edificios 652-656 West de la calle 160, lograron "una gran victoria" cuando el pasado 8 de marzo compraron oficialmente sus edificios. "De manera colectiva, los inquilinos contribuyeron con $132,500 para comprar acciones en la cooperativa. Todas las familias han vivido allí al menos 10 años, y algunas cerca de 40, y se dedicaron a que la cooperativa fuera un éxito", dijo Welles. "En momentos en que los alquileres están por las nubes, esta oportunidad de transformar edificios abandonados en cooperativas para personas de bajos ingresos es lo que necesita este barrio", consideró. La NMIC fue la desarrolladora del proyecto, asistiendo a los inquilinos a conseguir $7,769,384 en financiamiento a través de la ciudad, el prestamista privado NCB Capital Impact, y el Federal Loan Bank of New York. La organización supervisó la rehabilitación de los edificios, que incluyó la reubicación de los inquilinos, asistió a 35 familias en la obtención de subsidios de Sección 8, y los entrenó como futuros accionistas y miembros de la junta, y trabajó con abogados para formar la cooperativa a través del City of New York's Third Party Transfer Program. Fernando Veras, quien reside desde hace 15 años en uno de los inmuebles con sus tres hijos y su esposa, dijo que desde que decidieron unirse y formar la cooperativa, "ha mejorado nuestra calidad de vida". Mercedes Collado, de la Junta de Inquilinos, dijo que todas las familias (90% hispana) se sienten muy satisfechas con la cooperativa. "Ha sido un gran logro", dijo Collado. "Estos edificios tenían las paredes rotas, los techos desnivelados, y pintura con plomo, pero ahora están renovados y vivimos mejor", señaló.
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