Golpe a los bolsillos de los conductores

Los consumidores estadounidenses están cada vez más preocupados por el constante aumento del precio del petróleo, que ha ocasionado que la gasolina se haya disparado el 14 % en lo que va de año y que, según advierten algunos analistas, puede llegar a amenazar la recuperación económica.

Ante el aumento de los precios de gasolina, llenar el tanque se ha convertido en un verdadero suplicio para millones de personas.

Ante el aumento de los precios de gasolina, llenar el tanque se ha convertido en un verdadero suplicio para millones de personas.

Foto: EFE
PUBLICADO: EST Mar 3, 2012 12:37 am EST
NUEVA YORK (EFE).- Los consumidores estadounidenses están cada vez más preocupados por el constante aumento del precio del petróleo, que ha ocasionado que la gasolina se haya disparado el 14 % en lo que va de año y que, según advierten algunos analistas, puede llegar a amenazar la recuperación económica. "Cuando el precio de la gasolina sea muy doloroso empezará a afectar a la demanda en Estados Unidos, y de hecho ya estamos constatando que es menor a la del año pasado", explicó a Efe el analista de la firma de información energética Platts Jeff Mower. El precio del Petróleo Intermedio de Texas (WTI), de referencia en Estados Unidos, se ha encarecido un 10 % desde que comenzó el año y ayer se mantenía por encima de los 107 dólares por barril, con lo que ronda cotas que se asemejan a las registradas el año pasado tras el estallido de la "primavera árabe". Las tensiones en países productores de petróleo como las que se vieron hace un año en Libia o las que protagonizan ahora EE.UU. y otros países occidentales con Irán, han empujado con fuerza los precios del crudo, por lo que algunos analistas temen que afecte a la marcha de la economía del mayor consumidor energético del mundo. "Si los precios se mantienen así, podrían poner en peligro la recuperación estadounidense, algunos analistas incluso creen que la crisis de 2008 fue precisamente consecuencia de los elevados precios del petróleo", aseguró Mower, quien no prevé que el crudo vaya a bajar "en el futuro cercano". El encarecimiento del barril está afectando particularmente a los consumidores estadounidenses, que han visto cómo llenar el depósito de sus vehículos se ha disparado el 14.05 % en lo que va de año y se acerca ya a la simbólica barrera de los 4 dólares por galón (3.78 litros) de media. En concreto, este viernes el precio de la gasolina en EE.UU. se colocaba en 3.74 dólares por galón, según el informe diario que realiza la firma AAA, muy por encima de los 3.28 dólares a los que comenzó el año, lo que asusta a consumidores y políticos en un país que depende enormemente del automóvil. De hecho, la gasolina se sitúa ya a niveles que no suelen verse en este país hasta verano, cuando los estadounidenses se lanzan a las carreteras por vacaciones, por lo que los pronósticos de que llegue a alcanzar los 5 dólares no parecen disparatados. Los analistas coinciden en que detrás de la escala del crudo está la crisis iraní, en concreto el embargo que la Unión Europea (UE) implementará a partir del 1 de julio sobre el petróleo de ese país en represalia por el programa nuclear de Irán, que la comunidad internacional sospecha que tiene fines militares. Para el economista jefe de análisis económico en Estados Unidos de Natixis, Evariste Lefeuvre, lo que podría provocar un verdadero "colapso en el suministro de crudo y por lo tanto en su precio, sería que Irán cerrara el Estrecho de Ormuz. "Si hay un conflicto en ese estrecho y no puede ser utilizado para transportar el crudo que pasa diariamente por allí (el 20 % del suministro global), entonces no estaríamos hablando del petróleo a 150 ó 170 dólares por barril, sino que se podría ir hasta los 250 dólares", aseguró Lefeuvre.
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